martes, 17 de mayo de 2022

China: ¿brazo jesuítico policial para dominar a los católicos?



Previamente a que fuera arrestado por la policía comunista de Hong Kong el cardenal que ha criticado el Pacto Secreto que desde 2018 firmaron el Vaticano y la dictadura china...tanto el Papa Francisco como el Presidente chino Xi Jinping entregaron a elementos vinculados con los jesuitas el control del mismo Hong Kong.



Significativamente, las designaciones realizadas por Francisco y el líder del Partido Comunista de China, recayeron en personas formadas por la llamada "Compañía de Jesús".



* El cardenal Joseph Zen fue arrestado el pasado miércoles 11 de mayo. Lo acusaron de confabularse con fuerzas extranjeras. Luego fue puesto en libertad, pero bajo el pago de una fianza, con lo cual queda a expensas del proceso jurídico que las autoridades libren en su contra. 


* Con antelación a dicha detención, Francisco designó al sacerdote jesuita Stephen Chow como nuevo obispo en Hong Kong. Chow, por cierto, entre otras cosas es abierto partidario de la ordenación de mujeres como sacerdotes.


* Y a su vez, Pekín a designó como nuevo Jefe Ejecutivo de Hong Kong al expolicía John Lee, quien jugó "un papel clave en la represión del movimiento prodemocracia con el que este expolicía se granjeó el respaldo de Pekín".


En efecto, Lee 'se destacó ante Pekín en las manifestaciones de 2019, asumiendo sus tesis de que eran un complot "terrorista" urdido por "fuerzas antichinas". Se dice católico y fue educado por jesuitas.


Así que desde Pekín y el Vaticano, religiosa y políticamente Hong Kong ha pasado a ser una especie de protectorado jesuítico. El arresto del cardenal Zen, no simpatizante de las ideas liberales y modernistas de jesuitas, parece ser un mal vaticinio, sobre todo porque el grupo hoy dominante en el Vaticano no sólo ha mantenido un Pacto secreto con China que nada bueno ha producido a la Iglesia y al catolicismo, sino que también elogia a la dictadura que encabeza Xi Jinping, al considerar que es la que "mejor realiza la Doctrina Social de la Iglesia"


Pero no hace falta echar a vuelo la imaginación. Bajo un Vaticano que se niega a criticar al régimen comunista chino; que no condena la represión que éste ejerce y que tampoco se atrevió a reprobar el arresto sufrido por uno de sus cardenales, el cardenal Joseph Zen...lo que hoy se vive en Hong es una réplica de cómo se desarrolla la vida dentro de China: "un Estado policial", a decir del cardenal Charles Maung Bo.


¿Qué es lo que verdaderamente ata al Vaticano, que le impide manifestarse con claridad, firmeza y soltura ante los desmanes de la dictadura comunista china?


Pero también surge la duda: ¿para que designaron el Vaticano y Pekín a formados por los jesuitas: para que se queden callados y mantengan "quietecitos" a los católicos? 


¿Así es como "mejor se realiza la Doctrina Social de la Iglesia"?


¿Es que acaso China se siente segura teniendo un brazo jesuítico policial para dominar a los católicos?

LOS HECHOS.
👇👇👇

Papa Francisco nombra a jesuita nuevo obispo de Hong Kong


POR ASSOCIATED PRESS
17 DE MAYO DE 2021 7:41 A. M. (HORA DEL PACÍFICO)
ROMA.


El papa Francisco nombró el lunes un nuevo obispo para Hong Kong, dando el respaldo a su propio orden jesuita en la región, el reverendo P. Stephen Chow Sau-Yan, para el cargo políticamente delicado.

Chow, oriundo de Hong Kong, fue formado en Estados Unidos e Irlanda antes de profesar sus votos finales en 2007. Dirigió dos escuelas operadas por jesuitas al tiempo que impartía cursos en la Universidad de Hong Kong antes de hacerse provincial de los Jesuitas en la región de China en 2018.

Reemplazará al obispo finado Michael Yeong Ming-cheung, quien tendrá en 2019.

La nominación se da en un período delicado en las relaciones entre China y la Santa Sede, luego del acuerdo histórico de 2018 sobre las nominaciones de obispos en la China continental. Los detractores han dicho que el Vaticano traicionó a la Iglesia independiente china al firmar el acuerdo, el cual permite que el gobierno chino tenga voz en el nombramiento de los obispos.

Francisco se ha abstenido de comentar sobre las tensiones políticas en Hong Kong, presumiblemente para no encolerizar a Beijing.

Uno de los críticos más abiertos de Francisco es el obispo emérito de Hong Kong, el cardenal Joseph Zen, quien se jubiló en 2009. Él ha criticado duramente el acuerdo del Vaticano con Beijing.



John Lee, el expolicía ungido por Pekín para dirigir Hong Kong, formado por jesuitas



El futuro jefe ejecutivo de Hong Kong, John Lee, ofrece un discurso el 6 de mayo de 2022 afp.

08 mayo 2022 - 06:16(AFP)

Es responsable de seguridad de Hong Kong, John Lee asumirá el liderazgo de esta ciudad tras jugar un papel clave en la represión del movimiento prodemocracia con el que este expolicía se granjeó el respaldo de Pekín.


Único candidato a la jefatura del ejecutivo de Hong Kong, John Lee, 64 años, fue designado el domingo por un selecto comité de 1.463 personas fieles a China.


Lee asumirá su mandato quinquenal el 1 de julio, en el 25º aniversario de la retrocesión de la antigua colonia británica.


Criado en una familia de clase obrera y con una carrera que empezó como simple agente callejero, Lee será el primer dirigente de este centro de negocios internacional surgido de la policía.


Como jefe de seguridad de Hong Kong, supervisó la actuación policial durante las masivas manifestaciones prodemocracia de 2019 y la posterior represión política contra la disidencia.


Esto lo colocó en una lista de dirigentes chinos y hongkoneses sancionados por Estados Unidos, pero también le permitió ganarse la confianza de Pekín, que a menudo sospechan de la élite de Hong Kong por falta de lealtad o competencia.


"John Lee es a quien el gobierno central conoce mejor porque ha tenido constantemente contacto e interacciones con China continental", explica a AFP el empresario y miembro del Consejo Legislativo de Hong Kong, Michael Tien.


"Es el hombre que ha superado la prueba", dice por su parte Lai Tung-kowk, predecesor de Lee como jefe de seguridad.


Giro respecto a líderes anteriores


El nuevo líder marca una ruptura con los cuatro jefes ejecutivos que ha tenido la ciudad desde su regreso a China en 1997, todos salidos de los negocios o la administración.


Con 35 años de servicio policial, Lee entró al gobierno en 2012 y protagonizó un ascenso fulgurante hasta llegar a ser número dos del ejecutivo el año pasado. Los medios locales dicen que disfrutó de un "ascensor de platino".


Según Chien-yu Shih, especialista en cuestiones de seguridad chinas para el Instituto de Defensa Nacional de Taiwán, John Lee se destacó ante Pekín en las manifestaciones de 2019, asumiendo sus tesis de que eran un complot "terrorista" urdido por "fuerzas antichinas".


"Pekín intentó saber qué personalidad política estaba dispuesta a seguir su discurso", explica Shih.


Católico educado por los jesuitas, John Lee creció en el barrio popular e hiperpoblado de Sham Shui Po y renunció a estudios de ingeniería para entrar en la policía.


Explicó a un diario local prochino que lo hizo por vocación tras haber sido intimidado y pegado de niño por compañeros abusones.


Casado y padre de dos hijos, Lee es discreto sobre su familia y rechaza detallar si esta mantiene todavía su nacionalidad británica, a la que él no renunció hasta su entrada al gobierno.


Seguridad sobre economía


Ha prometido hacer de la "seguridad nacional" una de sus prioridades, augurando un mantenimiento de la campaña represiva iniciada por su predecesora Carrie Lam.


«¿CÓMO PUEDE SER UN DELITO AYUDAR A LOS ACUSADOS A TENER DEFENSA Y REPRESENTACIÓN LEGAL?»

El cardenal Bo condena la detención del cardenal Zen y denuncia que China ha convertido Hong Kong en un estado policial


 

Cardenales Bo y Zen.

«Era una de las ciudades asiáticas más libres y abiertas. Lo han convertido en un estado policial». Esta es la dura acusación lanzada en una nota publicada el 14 de mayo por el cardenal Charles Maung Bo, presidente de la Federación de Conferencias Episcopales de Asia, tras la detención el 11 de mayo del cardenal Joseph Zen Ze-kiun,, obispo emérito de Hong Kong.

(Asia News/InfoCatólica) Refiriéndose a la política represiva adoptada por las autoridades de Hong Kong a instancias del gobierno central chino, el arzobispo de Yangon expresó su profunda preocupación por la falta de respeto a los derechos humanos y las amenazas a la libertad religiosa en la antigua colonia británica.

El cardenal denunció que el gobierno de Hong Kong ha desmantelado las tradicionales libertades de expresión, de prensa, de reunión, de asociación y académica de la ciudad. Dio la voz de alarma sobre los primeros signos de agresión a la libertad religiosa:

«Soy consciente de los recientes ataques propagandísticos de los medios de comunicación pro-Beijig de Hong Kong contra la Iglesia y de la creciente autocensura de los líderes religiosos debido a las circunstancias».

Según el cardenal, ver que una ciudad antes conocida como faro de la libertad, incluida la religiosa, avanza tan rápida y radicalmente por un camino más oscuro y represivo «rompe el corazón». Se mostró escandalizado por las repetidas y flagrantes violaciones de China de sus compromisos internacionales en relación con el estatuto de autonomía de Hong Kong, tal y como se define en la Declaración Conjunta Sino-británica de 1984.

La policía liberó bajo fianza al cardenal Zen, de 90 años. el mismo día de su detención. Sigue pendiente una causa contra él y otros tres conocidos miembros del frente prodemocrático de Hong por la gestión del Fondo 612, que hasta su cierre ayudó a miles de manifestantes prodemocráticos que participaron en las protestas de 2019. El cardenal Zen era uno de los administradores de la organización benéfica, que dejó de funcionar el pasado octubre. La investigación de las fuerzas del orden se centra en si el Fondo 612 «confabuló» con fuerzas extranjeras en violación de la draconiana ley de seguridad nacional impuesta por Pekín en el verano de 2020.

El cardenal Bo rechaza enérgicamente la detención de su hermano salesiano:

«En un Estado de Derecho, prestar asistencia a las personas que se enfrentan a un proceso judicial, sufragando sus gastos legales, es un derecho justo y aceptado. ¿Cómo puede ser un delito ayudar a los acusados a tener defensa y representación legal?»

Invitó a todos los católicos y cristianos a rezar por Hong Kong y China el 24 de mayo, fiesta de María Auxiliadora y de Nuestra Madre de Sheshan. La fecha coincide con la Jornada Mundial de Oración por la Iglesia en China. A petición del card. Bo, el año pasado por estas fechas católicos y laicos de todo el mundo celebraron una semana «global» de oración por los perseguidos en China: católicos, protestantes, musulmanes, activistas de Hong Kong y presos de conciencia.



“Chinos, quienes mejor realizan la doctrina social de la Iglesia

Mientras se observa cada vez más cerca un histórico acuerdo bilateral entre la Santa Sede y China para la designación de obispos, destaca el testimonio de un alto funcionario vaticano sobre la evolución positiva en ese país asiático.



PUBBLICATO IL 02 Febbraio 2018.
ULTIMA MODIFICA20 Ottobre 2019 1:10.


“En este momento, los que mejor realizan la doctrina social de la Iglesia son los chinos”. Dicha así, suena a una frase insólita. Impensable algunos años atrás. Menos en boca de un alto funcionario vaticano. Pero que hoy es una realidad. La pronunció, convencido, Marcelo Sánchez Sorondo, canciller de la Pontificia Academia para las Ciencias. Apenas unos meses atrás visitó Beijing por primera vez. Regresó a Roma entusiasmado. Su testimonio es una prueba tangible del cambio de perspectiva sobre ese gigante asiático que se abre paso en la Curia Romana. Un nuevo aire que alimenta una mirada positiva a un cada vez más cercano (y potencialmente histórico) acuerdo entre la Santa Sede y China.



“Ellos (los chinos) buscan el bien común, subordinan las cosas al bien general”, insistió el arzobispo argentino, en entrevista con el Vatican Insider. Pero aclaró que esa convicción no es originalmente suya. “Me lo aseguró Stefano Zamagni, un economista tradicional, muy considerado en todas las épocas, por todos los Papas”, precisó. Se da cuenta que –en cierto sentido- sus dichos son políticamente incorrectos. Pero reflejan, sin duda, una nueva mirada.



Beijing y el Vaticano se encuentran en ruta de convergencia. Tras décadas de contraposición y desconfianza, están muy cerca de dar el primer paso en un camino hacia el restablecimiento de las relaciones diplomáticas bilaterales, rotas desde tiempos de la revolución cultural de Mao Tse Tung. Fuentes eclesiásticas califican de “inminente” un acuerdo bilateral para el nombramiento de obispos, el obstáculo más importante a la reconciliación institucional.


Se trata de un “deshielo” producto de un largo camino, que comenzó años atrás, pero obtuvo un fuerte empuje gracias a la voluntad del Papa Francisco. Muchos gestos se han cumplido como muestra de este acercamiento, entre otros la llamada “diplomacia del arte” sostenida por los Museos Vaticanos y organismos culturales chinos. En este contexto, Sánchez Sorondo visitó Beijing.


“Encontré una China extraordinaria; lo que la gente no sabe es que el principio central chino es trabajo, trabajo, trabajo. No hay de otra, en el fondo es como decía San Pablo: el que no trabaje, que no coma. No tenés villas miserias, no tenés droga, los jóvenes no tienen droga. Hay como una conciencia nacional positiva, ellos quieren demostrar que han cambiado, ya aceptan la propiedad privada”, contó.


Destacó numerosos puntos de coincidencia entre la Santa Sede y Beijing, que “está defendido la dignidad de la persona” siguiendo, más que otros países, la encíclica de Francisco “Laudato Si” sobre el cuidado de la casa común, colocándose entre los defensores más activos del acuerdo Cop21 (la conferencia de las Naciones Unidas para limitar la emisión de gases que provocan el calentamiento global). “En eso está asumiendo un liderazgo moral que otros han dejado”, siguió.


“La economía no domina a la política, como ocurre en Estados Unidos, dicho por los mismos estadounidenses. ¿Cómo es posible que las multinacionales del petróleo manejen a (Donald) Trump? Cuando, sabemos, que eso está haciendo mal a la tierra. Según la encíclica y según lo que dicen los científicos. El pensamiento liberal ha liquidado el concepto de bien común, no quieren ni siquiera tomarlo en cuenta, afirma que es una idea vacía, sin ningún interés. En cambio los chinos no, proponen trabajo y bien común”, estableció.


Advirtió que también en el campo de la donación de órganos China “ha crecido enormemente”, dejando atrás la extracción forzada (que reconoció y abolió como práctica en 2005) y poniendo en marcha un sistema “muy interesante” que vincula digitalmente a los donantes con los receptores en todo el país. Aseguró que se trata del “mejor método” que ha visto porque considera a los donantes como héroes e incluso tienen reservados para ellos cementerios especiales.


Justo en este y otros temas, el acercamiento del Vaticano con el gobierno chino ha sido ásperamente criticado. Grandes debates e incluso varias denuncias mediáticas provocó la asistencia de una delegación oficial de ese país en el primer encuentro sobre donación y tráfico de órganos convocado justamente por la Pontificia Academia de las Ciencias en febrero de 2017.


En aquella cumbre, los mismos chinos ratificaron el compromiso del gobierno de su país contra el tráfico e ilustraron a especialistas de todo el mundo su nueva política que prohíbe las extracciones forzadas. Un compromiso que ha sido cuestionado por algunas organizaciones no gubernamentales. Como respuesta a esa invitación, Sánchez Sorondo fue invitado a Beijing junto con el doctor estadounidense Frank Delmónico, uno de los miembros estables de la Academia, considerado una eminencia en el campo de los trasplantes y uno de los más destacados activistas en la lucha contra el tráfico.


El “deshielo” China-Vaticano también ha sufrido de “fuego amigo”, con uno de los más férreos críticos en la persona del cardenal Joseph Zen ze-Kiun. Él se opone con fuerza a un acuerdo en materia de nombramiento de obispos y llegó incluso a advertir que los negociadores papales “están malbaratando a la Iglesia”. Ninguna de estas críticas y oposición parecen tener la fuerza suficiente como para cebar el acuerdo mutuo, que podría ser firmado en breve.


Más allá de todo, Sánchez Sorondo está seguro que “el Papa ama al pueblo chino” y “ama su historia”. Agregó que nadie puede sorprenderse por esto ya que, siendo jesuita, conoce muy bien la historia de Matteo Ricci, el misionero italiano que llegó a ganarse un lugar reconocido en la corte del emperador y llevó a Europa los escritos de Confucio. Y destacó que los habitantes de ese país, en este momento, “tienen una calidad moral que no se encuentra en muchos lados”.


Por eso, insistió en subrayar: “La impresión es que China está evolucionando muy bien. Me preguntaron cómo eran las relaciones entre China y el Vaticano, respondí que en este momento no existe ninguna formalmente porque no tenemos embajadores ni nuncios, pero en este momento existen muchos puntos de encuentro. El mundo es dinámico y evoluciona. No se puede pensar que la China de hoy es la China que tenía Juan Pablo II o la Rusia de la guerra fría”.